El corazón. Estructura.



El corazón es un músculo hueco que nos llena de vida. Es una bomba que impulsa la sangre, pero, también está muy relacionado con los sentimientos.

Si eres de buen corazón, eres una buena persona. Pero, ¿Porqué se dice esto? Lo que ocurre es que cualquier sentimiento o actividad, que todos tenemos, se regula por la cantidad de sangre que el corazón debe bombear según los requerimientos.

Al bombearse la sangre, los latidos varían y estos se relacionan con nuestro sentir. Cuando estás relajado, los latidos son estables y lentos, cuando estas estresado son sin ritmo constante y se aceleran. Por ello, será bueno conocer un poco más de nuestro amigo el corazón.

En la medicina china para los problemas de depresión y hasta de patologías psiquiátricas se trata el canal o meridiado de la energía del corazón y pericardio.

Asi, el ejercicio físico, la danza, estiramientos y todo lo que beneficie el funcionamiento del corazón te alegran el alma.

Está situado aproximadamente en la parte media del tórax, no totalmente a la izquierda como muchos piensan. Exactamente se encuentra por encima del músculo diafragma, por delante de la columna vertebral, por detrás del esternón y entre los dos pulmones.


Forma: La forma del corazón asemeja a un triángulo, con la base hacia arriba y el vértice hacia abajo y hacia la izquierda.

Peso: En el adulto pesa entre 250 y 300 gramos.

Tamaño: El tamaño del corazón, es parecido al de un puño cerrado.

Color: Este varía entre el rosa claro y rosa oscuro y por fuera aparece recubierto por tejido adiposo.

Muchas personas se preocupan cuando los afecta un dolor en el brazo izquierdo o en el pecho porque lo asocian con un mal cardíaco, posibilidad bastante probable, pero también puede ser por un ataque de ansiedad.


Lo importante es dejar establecido que una dolencia al corazón se pueda evitar con un estilo de vida diferente más natural y por lo tanto, sano dejando hábitos y costumbres que no sólo dañan nuestro corazón si no la mayor parte de nuestro cuerpo.

El tabaco, el alcohol, las comidas rápidas elaboradas generalmente con puro aceite, forma la llamada grasa mala que es la que se aloja en las arterias e impide el paso de la sangre.

En los países desarrollados, donde hay un gran número de personas obesas y enfermas del corazón, existe mucha preocupación. Un ejemplo de ello es Estados Unidos donde se gasta millones de dólares para investigar y buscar una solución a ese problema, y es que su realidad es diferente.




Estructura del corazón

El corazón está configurado por tres capas que de afuera hacia adentro, reciben el nombre de: Pericardio, miocardio, y endocardio.

El pericardio: es una membrana que recubre externamente al corazón y en la que se observan dos capas; una capa interna llamada hoja visceral, en íntimo contacto con su pared, y una capa externa llamada hoja parietal, en íntimo contacto con los pulmones.

El miocardio: se le llama también músculo cardíaco, tiene fibras de naturaleza estriada, pero su contracción es involuntaria.

El endocardio: es la membrana que tapiza interiormente el corazón.

Tanto por su forma como por su funcionamiento, el corazón se compone de dos partes: el corazón derecho y el corazón izquierdo separadas entre sí por un tabique vertical.

Cavidades del corazón

Interiormente, en el corazón se distingue cuatro cavidades:

Dos superiores llamadas aurículas y dos inferiores llamadas ventrículos.

Las aurículas y los ventrículos están separadas entre sí por un tabique vertical que divide el corazón en derecho e izquierdo, formado uno por aurícula y un ventrículo a pesar de que la forma y por sus funciones ambos lados no son idénticos.

Así vemos, que las paredes del ventrículo derecho son más delgadas y la punta del corazón pertenece únicamente al ventrículo izquierdo. Igualmente por el corazón izquierdo que circula sangre oxigenada, denominada sangre venosa, sin oxigenar.

Las distintas cavidades del corazón están en comunicación entre sí y con los demás elementos del sistema circulatorio: arterias y venas. Así, los ventrículos se comunican con la aurícula correspondiente por medio de un orificio aurícula ventricular y con la arteria que parte de cada uno de ellos por medio del orificio arterial.




Estos orificios están provistos de unas láminas triangulares de naturaleza elástica, denominadas válvulas, cuya misión es controlar el flujo de sangre que circula por el interior del corazón mediante su apertura o cierre.

La válvula del orifico del auriculoventricular izquierdo es decir el que separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo, recibe el nombre de válvula mitral y está constituida por dos láminas.

La válvula del orifico auriculoventricular derecho, que separa la aurícula derecha del ventrículo derecho, recibe el nombre de válvula tricúspide, porque está formada por tres láminas.

Las válvulas que separan los ventrículos de sus correspondientes arterias, reciben el nombre de válvulas sigmoideas y se encuentran entre el ventrículo izquierdo y la arteria aorta, y el ventrículo derecho y la arteria pulmonar.

Las aurículas tienen, además de los orificios auriculoventriculares, otros dos desprovistos de válvula, que las pone en comunicación con las venas y los troncos venosos que a ella llegan. La aurícula derecha posee dos orificios que corresponden a la entrada de las llamadas venas cavas, mientras que la aurícula izquierda posee cuatro de estos orificios, que corresponden a la entrada de las venas pulmonares.

El corazón es un músculo estriado hueco funciona como una bomba aspirante e impelente. Se dice que se encuentra en la izquierda y en realidad se encuentra situado en la mitad de la caja torácica, aunque su punta está escorada hacia la izquierda.

En coordinación con numerosos tubos, los vasos sanguíneos forman junto a ellos un conjunto que constituye el aparato circulatorio del organismo. El corazón aparece envuelto en una bolsa llamada pericardio, envoltorio formado por dos velos que se deslizan el uno sobre el otro y que recubre el músculo propiamente dicho o miocardio.

Hacia su interior, el miocardio está tapizado por una especie de túnica que se llama endocardio. Cuatro cavidades ocupan el espacio interno del corazón: dos aurículas y dos ventrículos. Un tabique separa las dos aurículas; otros los dos ventrículos correspondientes. Cada una de estas cuatro cavidades está en comunicación con un importante vaso sanguíneo.

El corazón tiene necesidad de ser irrigado, y venas y arterias coronarias, son las que alimentan el miocardio de sangre. Cuando se obturan el tejido que es activo, por tanto voraz, al no verse continuamente alimentado, degenera infarto de miocardio o enfermedad grave.

La contractibilidad y elasticidad de las paredes del corazón permite que este contraiga y dilate de una manera rítmica funcionando como una bomba.

Movimientos cardíacos

Los movimientos cardíacos que caracterizan el funcionamiento del corazón y que le permiten el desempeño de sus funciones, suele dividirse en tres tiempos: sístole auricular, sístole ventricular y diástole general.

Sístole auricular: Las aurículas se contraen expulsando la sangre que contiene los ventrículos a través de los orificios auriculoventriculares. En este momento se encuentra en la fase de relajación, conocida como diástole.

Sístole ventricular: Los ventrículos se encuentran llenos de la sangre que han enviado las aurículas en la fase anterior, produciéndose ahora la impulsión de esa sangre desde los ventrículos hacia la arteria aorta en el caso del ventrículo izquierdo y hacia las arterias pulmonares en el caso del derecho.

La diástole general o descanso del corazón: Es la última fase y en ella las cuatro cavidades cardíacas se dilatan y descansan en espera de la nueva llegada de sangre que las llenará otra vez.

Estos tres movimientos descritos se mantienen de formas constantes y el recorrido de la sangre es siempre el mismo, debido a que el cierre de las válvulas tricúspides y mitrales le impide el retroceso una vez que ya se encuentran en los ventrículos.

Durante la sístole ventricular o fase de contracción de los ventrículos, el vértice del corazón se endurece y empuja en su movimiento a las partes blandas del tórax, produciendo un efecto de choque.

Estos choques sucesivos es lo que conocemos con el nombre de latidos cardíacos produciéndose unos 72 latidos por minuto, variando según la edad de la persona.

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