Desorden alimenticio. Tratamiento.


Muchas personas, no tienen el conocimiento suficiente de alimentarse de manera saludable. Existe un número alto de enfermedades que actualmente están padeciendo los seres humanos en todos los países; comer rico no siempre significa comer sano.

En esto se debe tener una responsabilidad compartida entre los empresarios de comida rápida, el marketing que solo busca lucrar y los organismos públicos encargados de la salud de cada país.

Nosotros nos debemos fijar la trascendencia que tiene la salud en nuestras vidas y el mejoramiento físico y emocional que podemos consumir siempre productos saludables.

Hay mucha gente que gastan grandes cantidades de dinero comiendo comidas chatarra, sin saber que con menos dinero, se pueden consumir productos sanos.

Si tu vives en estos:

1.- Tiempos locos de alta tecnología.

2.- Días de trabajar, todo el día de 8am a 8pm o más.

3.- De consumir comidas rápidas (hamburguesas y gaseosas) como todo alimento.

4.- De viajes estresantes y largos para llegar al trabajo o al hogar.


5.- El estrés y la ansiedad en el trabajo o en el hogar.




6.- De no tener un horario fijo para desayunar, almorzar o cenar con la familia.

 Los adolescentes entre 13 y 17 años. Son proclives a los desordenes alimenticos porque están en un periodo de cambios físicos y emocionales, de presiones académicas y de mayor presión de los padres.

Todos estos motivos nos hacen desordenados en las comidas, los que originan serios perjuicios a nuestro organismo, pues hay ocasiones que no desayunamos, a media mañana ingerimos cualquier cosa incluso chocolates, pastelitos y a la hora del almuerzo ya no tenemos hambre o almorzamos muy rápido, pues sólo nos dan media hora de acceso para cumplir con esta vital necesidad.

Y en la noche cuando llegamos a casa merendamos y después a dormir sin reparar que estamos con el estómago lleno.

Los desórdenes alimenticios son comunes en una cultura obsesionada con la comida rápida, dieta y la imagen corporal. La insatisfacción con el cuerpo y las dietas usualmente llevan a conductas alimenticias peligrosas y poco sanas. Algunas veces, estos patrones alimenticios pueden convertirse en desórdenes de la alimentación. En la actualidad hay más alerta acerca de este tipo de enfermedades.

Los desórdenes alimenticios se pueden tratar y tú puedes obtener ayuda. Este desorden en las comidas aunque parezca mentira influye negativamente en la salud, la va minando poco a poco y al final tendremos alguna enfermedad irreversible como:

  • Diabetes.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Aumento del colesterol.
  • Aumento de peso.

Los desórdenes alimenticios son actos compulsivos, en la forma de alimentarse que perturban la salud física, mental y psicológica. La alimentación puede ser excesiva (comer compulsivamente) o limitada, puede incluir una alimentación normal con episodios de vómitos, o ciclos de atracones y purgas.




Los desórdenes de la alimentación más conocidos son la: anorexia nerviosa bulimia nerviosa, la sobre alimentación compulsiva y el desorden de alimentación por atracón.

Todos estos trastornos tienen consecuencias graves para la salud de las personas a corto y largo plazo, e incluso pueden llegar a causar la muerte.

Otros tipos de desórdenes alimenticios son la hiperfagia, la rumiación, la pica, el síndrome de alimentación nocturna y otros no específicos.

Los psicólogos consideran como desorden alimenticio la ortorexia, es la obsesión de algunas personas por consumir sólo ciertos alimentos que consideran perfectos para ellas, y esa es una de las razones por la que su salud, nutrición y calidad de vida se deteriora.

También se considera como desordenes alimenticos algunas fobias alimentarias. Aunque no es muy común en los niños existe un desorden muy frecuente denominado la pica que consiste en la ingestión de sustancias no comestibles como pelo, madera, carbón, etc.

Nosotros somos los dueños de nuestra vida y por lo tanto a los únicos que les corresponde salvaguardarla, el desorden alimenticio se puede evitar con mucha fuerza de voluntad y siendo conscientes de que nuestra vida está en nuestras propias manos. Por ello sería conveniente poner en práctica lo siguiente:

1.- No se debe comer cualquier cosa a cualquier hora.

2.- Confeccionar un horario de comidas e intentar cumplirlo con total regularidad. Por la mañana debemos tomar un buen desayuno. El desayuno es una de las comidas más importantes del día, nuestro cuerpo necesita energía para empezar a funcionar.

3.- Un ligero refrigerio a media mañana nos permitirá aguantar bien hasta la hora del almuerzo, al que debemos dedicarle el tiempo preciso.

4.- A, media tarde una merienda y por la noche, no muy tarde, debemos cenar muy ligeramente nuestro cuerpo no necesita un exceso de energía pues se debe preparar para descansar.

Desorden alimenticio en la juventud

Dentro de los desórdenes que se ha mencionado los que más estragos causan en la juventud son:

1.- Anorexia.- Es el miedo real que tienen algunas personas a engordar, tienen una imagen distorsionada de las dimensiones y la forma de su cuerpo. Por esto que no pueden mantener un peso corporal normal. Muchos adolescentes con anorexia restringen la ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio físico excesivo, apenas comen.

2.-La Bulimia.- Es similar a la anorexia. El que la padece se da grandes atracones de comida (come en exceso) y después trata de compensarlo con medidas drásticas, como el vómito inducido o el ejercicio físico en exceso.

3.- Trastorno por atracón.- Este trastorno alimentario es similar a la anorexia y la bulimia. La persona se da atracones regulares (más de tres veces por semana). Pero, a diferencia de ellos, las personas con este trastorno no realizan actos para "compensar" el exceso de purgas.

4.- Las personas con trastornos alimentarios invierten mucha energía en planificar qué comer, como evitar la ingesta de alimentos o planificar próximo atracón, piensan en excusas para la compra de laxantes u otros medicamentos, inventar excusas para usar el baño o quedarse solas al finalizar una comida.

Tratamiento del desorden alimenticio

Los trastornos alimentarios pueden tratarse. Las personas que padecen estos trastornos pueden mejorar,  y gradualmente aprender a comer normalmente. Estos trastornos alimentarios están relacionados tanto con la mente como con el cuerpo. Por lo tanto, tanto los médicos clínicos como los profesionales de la salud mental y los nutricionistas participan del tratamiento  integral y la recuperación de la persona.

El médico lleva un control de doctor salud checando la estatura, peso, presión arterial, pulso y temperatura, puede disponer la extracción de sangre para estudios de laboratorio, y asegurarse que los electrolitos están estables. El doctor puede recomendar hospitalización si las condiciones médicas no son estables.

El terapeuta, tiene que trabajar para elevar el auto estima y mejorar la imagen corporal. La terapia ayuda a explorar el pensamiento y conductas del desorden alimenticio y desarrollar estrategias específicas para volverse saludable.

La familia es el elemento más importante para recuperar la salud si existen presiones familiares, dificultades en las relaciones o una pobre comunicación.

Los medicamentos son recetados para ayudar al tratamiento del desorden alimenticio. La depresión, la ansiedad y el desorden obsesivo compulsivo usualmente coexisten con esta enfermedad.

El nutriólogo genera un plan de alimentación seguro y te puede ayudar a evitar algunos mitos dañinos acerca de la comida y las dietas.

2 comentarios:

Karzka dijo... [Responder]

La familia debe saber que su papel consiste, no sólo en presionar al hijo enfermo para que modifique sus hábitos; el mayor trabajo de cada integrante de la familia debe residír sobre su propia persona.

Por ejemplo, si la mamá es obesa, debería someterse a un régimen alimenticio saludable, para que el hijo enfermo compruebe que la comida es segura. La madre debe comprometerse a obtener un peso saludable. Eso le dará más seguridad a su hijo y le devolverá la confianza en ella.

Los hermanos que suelen hablar demasiado sobre su propio peso y repetir constantemente -estoy gordo- deben cambiar de actitud, ya sea adoptando una vida saludable, o simplemente, guardandose esos comentarios que ellos mismos no atienden pero afectan enormemente al enfermo.

Por otra parte, el nutreólogo debe especificar las porciones de alimentos, y comprometerse con el paciente a darle una dieta de mantenimiento una vez alcanzado el peso idóneo. El enfermo tiene mucho miedo a que lo hagan engordar y luego lo dejen sin orientación sólo porque supuestamente ya está seguro. Para el paciente es muy importante que le garanticen brindarle apoyo de igual manera para no permitir que tenga sobrepeso. Esa es la clave para que el paciente se recupere de forma más amena.

Valeria Gándara Ledezma dijo... [Responder]

¡Hola! Yo padecí anorexia nerviosa y quiero dar algunos consejos para la familia del paciente:
1)Primero que nada, la mayor parte del trabajo que deben hacer cada uno de los integrantes de la familia, recaerá sobre sí mismos, y no sobre el paciente. El paciente suele ser sólo el reflejo de la situación de la familia.
2)Si uno de los integrantes de la familia tiene sobrepeso (por lo general, la madre), éste deberá adoptar un régimen alimenticio saludable, y comprometerse a alcanzar un peso aceptable. Esto con el fin de devolverle al paciente la confianza en el juicio del tutor, y en el hecho de comer.
3)Si los hermanos suelen quejarse de su cuerpo, deberán cambiar de actitud, ya sea adoptando un estilo de vida más saludable, o simplemente guardándose esos comentarios que, al final de cuentas, a ellos no les alteran pero sí afectan mucho al paciente.
4)El nutreólogo debe comprometerse a no abandonar al paciente una vez que alcance el peso deseado. El paciente necesita que le brinden seguridad, que le garanticen que no permitirán volverse obeso. Para esto podrían prometerle una dieta de mantenimiento, una vez alcanzado el peso preestablecido.

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