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Viajes marítimos. Turismo, historia y ventajas.



A pesar del misterio que existe aún en referencia a los viajes marinos, en realidad, de todos los viajes, resulta ser de lo más placentero y sublime porque permite ver y admirar a las estrellas, la luna, las puestas y salidas del sol y si se está en pareja definitivamente afloran muchas cosas positivas.

De la misma manera, a pesar de las tragedias del Titanic y del crucero Costa Concordia en Italia, los viajes marítimos siguen siendo seguros. Las fallas humanas se han minimizado por medio de la tecnología, pero, como que el destino algunas pocas veces juega mal.

Los viajes marítimos, son los primeros viajes que hicieron los seres humanos como transporte masivo pero estos viajes no estuvieron orientados al placer y diversión sino al negocio y aventura. Mediante los viajes que emprendieron los europeos a tierras asiáticas, africanas y americanas los continentes y pueblos empezaron a conocerse e intercambiar costumbres y culturas.

Las grandes expediciones científicas, técnicas y de expansión  geográfica, obligaron a los hombres a inventar cartas de navegación a usar la cartografía y nuevos aparatos como el timón, la brújula y el astrolabio, permitieron guiar los barcos con más precisión y orientarse mejor. Finalmente se dio paso a la construcción de la carabela, una nave alta y fuerte, para la navegación de altura en el Atlántico.

Siendo el transporte acuático, el primer transporte masivo, éste se fue perfeccionando debido a que las poblaciones se concentraban en las  costas o las vías fluviales.

Barcos a vapor

Los viajes marítimos tienen un rol muy destacado en la vida e historia de los pueblos. Los romanos usaban embarcaciones a vela equipadas y movidas por bancos de remos a cargo de esclavos, este sistema de transporte les servía para trasladar a sus soldados esclavos. En épocas posteriores se fabricaron la carabelas y en el siglo XIX, se dio el gran salto pues se usó la energía a vapor: