La epilepsia. Enfermedad de ataques y crisis.


Sólo los elegidos divinos padecían de epilepsia, ese era el concepto que los tibetanos tenían de las personas que padecían esta enfermedad. Sin embargo, los judíos cristianos  creían que era un castigo divino.

En la India, algunas de sus religiones consideran a ciertas persona con problemas cerebrales como sagrados, ya que tienen contacto con otras dimensiones de la consciencia.

Como quiera que sea la creencia religiosa, hoy veremos que la epilepsia científicamente es una enfermedad que proviene de la palabra epilambanein” que significa ser atacado o tomado por sorpresa, se manifiesta por medio de ataques y crisis.


Síntomas de la epilepsia


La epilepsia, no tiene síntomas  previos a la enfermedad pero tiene síntomas previos a una  ataque epiléptico, porque son convulsiones que  se dan a nivel del cerebro que de pronto es atacado. Veremos que hay diferentes tipos de síntomas y trastornos que nos avisan que la personas están sufriendo un ataque epiléptico como:




1.- El status epilepticus, es por así decirlo el más peligroso de los trastornos convulsivos, ya que las convulsiones no se detienen, por lo tanto se convierte en una urgencia médica, ya que a esto se aúna intensas contracciones musculares, la falta de respiración y dolorosas descargas eléctricas en el cerebro, de no iniciar un tratamiento de inmediato, el corazón y el cerebro tiene probabilidades de ser muy dañados y es posible que le sobrevenga la muerte.

2.- Las convulsiones epilépticas en algunas oportunidades se clasifican según sus características:


2.1.- Las convulsiones parciales simples se inician con descargas eléctricas en un área pequeña del cerebro y estas descargas permanecen limitadas a esa zona. De acuerdo a donde sea la parte afectada del cerebro, la persona experimenta sensaciones anormales, movimientos o aberraciones psíquicas.

Por ello veremos que si la descarga eléctrica se produce en la parte del cerebro que controla los movimientos musculares del brazo derecho, éste puede tener  espasticidad muscular intensa así como contracciones. Si por el contrario la descarga eléctrica ocurre en lo más profundo del lóbulo anterior, la persona puede sentir un olor placentero o desagradable muy intenso.

3.- En las convulsiones jacksonianas, los síntomas comienzan en una parte aislada del cuerpo, como la mano o el pie, y luego ascienden por la extremidad al mismo tiempo que la actividad eléctrica extendiéndose  por el cerebro.



Las convulsiones parciales complejas (psicomotoras) se inician en un espacio de tiempo de aproximadamente de uno o dos minutos periodo en el que la persona pierde contacto con su entorno, se tambalea, realiza movimientos involuntarios y torpes de brazos y piernas, emite sonidos guturales, no entiende lo que dicen los demás y en ocasiones se resiste a recibir ayuda, pasada esa etapa, sigue la recuperación total. 

4.- Las crisis convulsivas denominadas el gran mal o convulsiones tónico-clónicas comienzan con una descarga eléctrica anormal en una pequeña área del cerebro. La descarga se extiende velozmente a las partes adyacentes del cerebro y causan la disfunción de toda el área. En la epilepsia primaria generalizada, las descargas anormales recaen sobre un área amplia del cerebro y causan una disfunción extensa desde el principio.

5.- El pequeño mal crisis de ausencia suele iniciarse en la infancia antes de los 5 años de edad. No genera convulsiones ni los demás síntomas calamitosos del gran mal. Pero eso si la persona tiene episodios de mirada perdida, pequeñas contracciones de los párpados o contracciones de los músculos faciales que duran de 10 a 30 segundos. Esta inconsciente, pero no cae al suelo, no ocurren colapsos ni presenta movimientos espásticos.

En cualquiera de los casos las convulsiones son la respuesta del organismo a las descargas eléctricas anormales. En estas etapas  convulsivas, el afectado pierde temporalmente la consciencia, tiene espasticidad muscular intensa y contracciones en todo el cuerpo, giros forzados de la cabeza hacia un lado, rechina los dientes y hasta tiene  incontinencia urinaria. Después, puede tener cefalea, confusión temporal y fatiga extrema.

Por lo general  la persona no recuerda lo que sucedió  en la etapa de crisis. Dice él dicho más vale prevenir que lamentar.

Un sinnúmero de casos epilépticos secundarios o traumatismos se pueden prevenir si se usan los cinturones de seguridad en los vehículos y cascos en las bicicletas y motos; poniendo a los niños en asientos adecuados para coches y, en general, tomando las medidas de precaución necesarias para evitar traumatismos y daños en la cabeza.

Si se sigue un tratamiento después del primer o segundo ataque con seguridad se previene la epilepsia en algunos casos. Unos buenos cuidados prenatales, incluyendo el tratamiento de la tensión alta e infecciones durante el embarazo, pueden prevenir daños cerebrales durante el desarrollo del bebé, que conlleven a una posterior epilepsia u otros problemas neurológicos.

El tratamiento de enfermedades cardiovasculares, tensión alta, infecciones y otros trastornos que muchas veces afectan al cerebro durante la madurez y la vejez también puede prevenir muchos casos de epilepsia en adultos.

Finalmente es necesario identificar los genes involucrados en muchos trastornos neurológicos para realizar estudios genéticos, así como un diagnóstico prenatal que puede casos de epilepsia.

El diagnóstico de la epilepsia se realiza de muchas maneras, no obstante son tres los principales métodos de diagnóstico.

  • El médico realiza una historia personal y médica del paciente, con el objetivo de obtener toda la información posible que pueda darle el afectado sobre el antes y el después de una crisis. Y después del tratamiento.
  • El Electroencefalograma. descubre si hay circunstancias cerebrales especiales que expliquen por qué se producen los ataques epilépticos. No obstante, el electroencefalograma no siempre muestra que haya indicios de epilepsia, porque a veces los cambios eléctricos se producen en zonas muy profundas del cerebro.
  • La Tomografía computarizada. se puede ver si existe algún bulto, cicatriz, marca o cualquier otra condición que pueda estar originar crisis.

Tratamiento de la epilepsia

 La epilepsia se cura, lejanos están los días en que se veía a las personas por lo general adultas, sufrir una especie de convulsión y caer al suelo botando espuma por la boca y algunas almas caritativas, acudían en su auxilio otras huían en la errónea creencia de que era una enfermedad contagiosa.

Cuando en el cerebro ocurre una actividad anormal de tipo eléctrico, este origina un cambio involuntario de movimiento o función del cuerpo, de sensación, de la capacidad de estar alerta o de comportamiento.

La crisis duran desde unos segundos hasta varios minutos, en algunas crisis parciales continuas duran días, semanas o meses.

Se denominan crisis tónico-clónicas a aquellas en las que el enfermo grita, pierde el sentido y se desploma, se pone rígido y tiene espasmos musculares. En las crisis parciales complejas, el paciente se aturde y confunde y no puede responder a preguntas ni a instrucciones.

Sin embargo, no todas las crisis son tan considerables. Existen ataques bastante leves, los que ni son percibidos por las personas que lo rodean, sus síntomas más peculiares son: un parpadeo rápido o algunos segundos de mirada perdida con desconexión del medio; se les denomina ausencias y son frecuentes en la etapa infantil.

En la actualidad la epilepsia así como las crisis epilépticas reciben tratamientos con óptimos resultados como:

Las epilepsias de la infancia se curan en la pubertad. Cuando la epilepsia tiene su origen en una lesión visible esa lesión es eliminada quirúrgicamente, se reduce la intensidad y frecuencia. Al comienzo del tratamiento se examina al individuo, en busca del origen para poder así eliminarla. Sin embargo, hay casos en los que es imposible eliminarla como en el caso de cicatrices, malformaciones en el cerebro o una predisposición inherente a las convulsiones.

De cada diez pacientes tratados con medicamentos: 6 logran control de la epilepsia; 2 presentarán algún tipo de mejoría notable y 2 no experimentarán mucha mejoría. En determinados casos un tratamiento quirúrgico puede ser más ventajoso que el farmacológico; esto ocurre en el caso de epilepsia focal y afecta a menos de un 5% de todos los enfermos epilépticos.

De acuerdo con la terapia clásica, el tratamiento médico el más recomendable ya que se realiza en más del 90% de todos los enfermos epilépticos. Este como su nombre lo indica se ejecuta mediante medicamentos inhibitorios de crisis: los antiepilépticos. Normalmente esta terapia con medicamentos se realiza a lo largo de muchos años.

Y está comprobado que el 60% de pacientes tratados reducen extraordinariamente la frecuencia de las crisis y en más del 20% de los casos se consigue alguna mejora.

La tolerancia de los fármacos antiepilépticos no es muy buena. En algunos casos, estos medicamentos tienen efectos negativos secundarios debido a la alta dosis usada para el control de las crisis.

La monoterapia cuando sea posible debe ser la elección, y si esta fracasa una vez se ha asegurado que se han alcanzado niveles terapéuticos se debe cambiar a otro fármaco bajo estricta supervisión médica.

La combinación de 2 fármacos sólo debe ser considerada cuando hayan fracasado varios intentos de control de las crisis en monoterapia. Si a pesar de ello no se controlan, se deberá valorar con qué terapia estaba mejor controlado el paciente, teniendo en cuenta la frecuencia de aparición de crisis así como los efectos secundarios.

La decisión para retirar la medicación se debe hacer en consenso con el paciente, la familia o cuidadores una vez que hayan comprendido el riesgo de un posible nuevo ataque, una vez tenida en cuenta el tipo de epilepsia, pronóstico y calidad de vida. Siempre y cuando hayan pasado 2 años sin ningún ataque. La retirada debe realizarse lentamente, a lo largo de 2-3 meses.

La neurocirugía está indicada cuando la epilepsia es resistente a los AEDs. La cirugía puede ser paliativa o curativa. La paliativa se realiza en los casos de epilepsias catastróficas.

2 comentarios:

Anónimo dijo... [Responder]

tengo una duda la television,el wii, el computador hacen daño relamente para la persona que sufre epilepsia?

Anónimo dijo... [Responder]

podria ser, cuando yo veo television por muchio tiempo o utilizo computadora por mas de 2 horas mesiento muy debil y siento mareos, creo que teniendo esta patologia debemos de abstenernos de usar equipos que generan brillo por mas de una o dos horas a lo mucho...

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